Los temblores, sismos o terremotos son alto real para muchos lugares de México, de América Latina y del mundo. Debemos estar prevenidos para ellos.
Independientemente de todas las medidas recomendadas por los expertos en protección civil, yo quisiera hacer una recomendación diferente.
Apapache a sus seres queridos en esos momentos tan difíciles. Es un temor natural que todos sentimos. No debemos burlarnos de aquellos que entran en estado de pánico, de susto o de llanto. No, es algo natural sentir ese miedo. Aquellos que tienen más calma, deben abrazar y tranquilizar a los que se asustan.
Los temblores y la energía que liberan realmente sí causan daños. Los edificios se derrumban, los cables se sueltan, se abren grietas, hay incendios, cortos circuitos, se caen objetos, etc. Si pasan cosas. No es que alguien lo invente. Y ante ello, es natural sentir miedo.
Si no le asustan los temblores, ayude a aquellos que si se asustan, incluyendo a sus mascotas que también sienten los sismos y se asustan.
Hay que tener cerca las correas de nuestros perros para sacarlos rápidamente. No los saque sin ellas porque la situación fuera de casa puede tornarse caótica, y pueden salir corriendo o atacar a alguien, no por maldad, sino por miedo.
Recordemos que los seres vivos tenemos miedo a lo desconocido y al peligro, un temblor es algo que nos causa miedo. Vamos a ayudarnos los unos a los otros.
No olvide los consejos que les doy en mi video al respecto del triángulo de la vida
si no alcanza a salir de acuerdo con su protocolo de evacuación.
Pero sobre todo, mantenga la calma y ayude a sus seres queridos.
Hay personas que no se pueden mover con la rapidez que ellos quisieran, ayúdelos, no los regañe.
Estando preparados y teniendo una red de amigos y familia con quien apoyarnos las cosas son más fáciles y llevaderas.
Les adjunto las ligas de varios sitios que pueden ser de gran utilidad:
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