En dias pasados nos enteramos que uno de los dos equipos de fútbol más populares de México, el Club Guadalajara, decidió a través de su magnate presidente el Sr. Vergara, abrir un canal propio para trasmitir los partidos a través de chivas.tv, por otro lado, Televisa con su máquina de hacer dinero, Sky, y no se diga Slim, con su Pachuca y León, y ahora los Vázquez con el Querétaro no permiten ver a sus aficionados a sus equipos a menos que se caigan con una lana extra-
En tiempos en que los ricos como ellos son cada vez más ricos y los pobres como el pueblo de México cada vez es más pobre, estos magnates no escatiman esfuerzos para sacarle hasta el último centavo. Si quieren ver la única diversión popular que junto con las telenovelas tiene el pueblo, tiene que pagar aún más. No les es suficiente la cantidad de anuncios con que llenan la pantalla, y que en ocasiones ni siquiera dejan ver los partidos, o que las telenovelas cada vez son más cortas y los tiempos de comerciales ilegalmente más largos, ah no, tienen que aún sacarles más y hacer que se suscriban a canales de paga. El apagón digital se une a ellos y las televisiones antiguas ya no sirven, a menos que compren adaptadores.
Hasta dónde va a llegar la complac encia gubernamental. No se supone que son concesionarios de espacios que son de todos nosotros….. Entiendo que gasten en jugadores, en estadios, en producción y todo eso, pero hay un momento en que hay que decir ¡basta! Copa América Centenario, Eurocopa, Torneo MX, Copa MX, Ascenso, Olímpicos, etc. etc. todo por televisión de paga.
Señores concesionares ¿qué no hay algo que hagan que pueda beneficar a sus fieles televidentes.? Al menos, como dádiva dejen que todos los partidos de fútbol pasen por televisión abierta. Dejen de ambicionar tanto, cuando ya tienen demasíado, y que su público, que tanto dinero les da por los anuncios que los obligan a ver, también reciba algo a cambio.
No se vale, está bien el encaje, pero no tan ancho.




Completamente de acuerdo con usted, solamente es sacarle el dinero para sus lujos y el pueblo que se friegue